Guía, capítulos.

martes, 29 de noviembre de 2011

Prólogo.

Prólogo. 
Todo comienza en Florencia, en las calles de Florencia, estaba sentado en un banco tranquilamente escuchando música, no era una de mis canciones favoritas la que sonaba, pero era música, y eso me tranquilizaba y me ayudaba a pensar.
Estaba lloviendo, pero no mucho, aun era pronto, las ocho de la mañana calculo, no tengo reloj. Hay una espesa niebla que envuelve la ciudad, no veo nada más a cuatro metros de distancia. En frente mío, el viejo sastre, cerrado todavía. A mi derecha y a mi izquierda, no sé, no lo recuerdo.
No recuerdo por qué estaba allí, simplemente aparecí y ya estaba allí sentado. 
Poca gente deambulaba a esas horas, algún borracho si eso, y poca gente decente, pero era casi imposible distinguirlas por la niebla.
De repente empiezo a diferenciar una conversación entre las gotas de lluvia.

-¿Qué ha ocurrido?-
-No lo sé, maestro, de repente, vinieron, nos atacaron, nos tocaba vigilar solo a mí y a...-

(Se escuchan un montón de cristales rotos y un par de insultos)

-Por aquí, sígueme-

No sé por qué capté esa conversación, bueno, ese fragmento, pero mientras escuchaba todo eso no podía moverme, estaba inmovilizado, la música se paró, los casos se esfumaron. 
Entonces una fuerza me levantó de aquel banco, ahora de madera. Seguí a mis piernas, se movían por sí solas, caminé hasta llegar a un callejón, había un par de barriles y una escalera que llevaba a una especie de buhardilla o tejado.
Subí las escaleras y me senté en el tejado con las piernas libres y eché el cuerpo hacia atrás apoyando mi cabeza en el frío ladrillo. Entonces miré hacia arriba, esperé ver las estrellas...pero...